El fraude telefónico es un tipo de estafa que se realiza mediante llamadas telefónicas y tiene como objetivo conseguir datos confidenciales y/o el usuario y la contraseña de la banca electrónica para posteriormente, defraudar a la víctima mediante movimientos bancarios o compras con las tarjetas bancarias.

¿Cómo funciona el fraude telefónico?

Habitualmente se recibe la llamada de una persona que se hace pasar por un empleado del banco, un técnico de una compañía informática o un operador de telefonía y le informa sobre un asunto de su interés. En el caso, por ejemplo, del empleado del banco, puede tratarse de un movimiento cargado en su tarjeta que es sospechoso de ser fraudulento. Otro ejemplo en el caso del técnico de una compañía informática, puede ser la detección centralizada de la infección por un virus informático del ordenador de la víctima.
Con diferentes pretextos y siempre tratando de generar un clima de confianza, urgen a la víctima a acabar facilitando los datos confidenciales (contraseñas, códigos, etc.) para hacer, en teoría, una serie de comprobaciones. Estas supuestas comprobaciones no son tales, sino que están usando toda la información facilitada por la víctima  para poderla defraudar.

¿Qué medidas hay que adoptar?

Delante de cualquier llamada telefónica en la que se informa sobre un asunto poco habitual y que en la que se solicitan datos personales y/o bancarios, siempre se ha de desconfiar y por supuesto nunca facilitar ningún dato.
En caso de que se lleguen a facilitar datos o se tenga la sospecha de que puede tratarse de un caso de fraude, hay que informar rápidamente a su sucursal bancaria (si no está operativa, se puede llamar al teléfono de asistencia 24h de CaixaBank NOW: 902 115 007) e interponer una denuncia policial con todos los datos que se hayan podido recopilar durante la llamada (por ejemplo número de teléfono, nombre de la persona que llama, mensaje transmitido para  intentar caer en el fraude, etc.).