La rentabilidad, el riesgo, el horizonte temporal y la volatilidad son factores fundamentales a la hora de sacar partido a tu dinero. Sin embargo, hoy en día muchas personas también evalúan la manera en la que su inversión puede generar bienestar, teniendo en cuenta la ética, la sostenibilidad y la transparencia.

Vídeo Así funciona la inversión socialmente responsable

Siete de cada diez consumidores en España tienen en cuenta la ética y la ecología antes de adquirir un producto, según un estudio publicado por la Organización de Consumidores (OCU).

Este comportamiento casi unánime, en un mundo cada vez más consciente de la importancia de la sostenibilidad, se ha trasladado también a las finanzas y a las inversiones.

Hablamos de la Inversión Socialmente Responsable (ISR), que además de criterios financieros, utiliza criterios ambientales, sociales y de gobierno. Estos se conocen por sus siglas ASG.

Un fondo ISR puede invertir en los mismos activos que en un fondo de inversión tradicional: monetarios, renta fija, renta variable y fondos de terceros, como explica en este vídeo Ana Martín de Santa Olalla, del departamento de desarrollo de negocio de CaixaBank Asset Management.


Contenido avalado por el Instituto de Estudios Financieros con los criterios de transparencia, calidad, independencia y neutralidad.

IEF